Delta unifica automatizaciones, agentes de IA y lógica a medida en un portal por cliente — con marca propia, permisos, auditoría y control de costos. Tu equipo ejecuta acciones de negocio; la plataforma gobierna el resto.
Cada cliente trae sus sistemas, sus credenciales y sus scripts dispersos. El resultado es difícil de gobernar, de auditar y de escalar.
Delta publica cada capacidad como una acción gobernada: con permisos, trazabilidad, control de costos y aislamiento por cliente — configurable desde la interfaz, sin desplegar cada vez.
Un portal por cliente, con su marca, sus usuarios y sus datos aislados a nivel de plataforma — no por convención. Cada cliente ve su empresa, nunca la tuya.
Tu equipo ejecuta «generar reporte» o «procesar formulario» con un clic. El motor, las credenciales y la complejidad quedan encapsulados detrás del contrato de cada acción.
Perfiles de IA con presupuesto por cliente, enmascarado automático de datos sensibles antes de salir a la nube y conocimiento propio de cada operación (RAG).
Encadená pasos automáticos y tareas humanas con asignación por área, colas y decisiones. Todo versionado, con rollback inmediato si algo sale mal.
Bitácora inmutable de cada acción, permisos por rol y área, políticas de IP y horario. Evidencia lista para el compliance de cada uno de tus clientes.
API externa con credenciales por cliente, alcances y límites de uso: los sistemas de tus clientes disparan procesos en Delta sin entrar al portal.
Lo que la IA o las automatizaciones no cubren se encapsula como helpers: código en Python, Node.js, PHP o Bash que corre aislado, con secretos cifrados, límites de tiempo y memoria, versionado y rollback inmediato — nunca un script suelto en el servidor de nadie.
Delta no saca a las personas del circuito: los procesos combinan pasos automáticos con decisiones humanas, y la IA mejora con el criterio de tu equipo.
Cada cliente tiene su portal con su marca, sus usuarios, su configuración y su IA. Sumar uno nuevo no arranca un proyecto: arranca un tenant.
Autenticación por empresa, lista para integrarse con SSO, directorios y MFA de cada cliente.
Restricciones por IP y por franja horaria, configurables por cliente. Cada bloqueo queda auditado.
Enmascarado automático antes de que algo salga a una IA en la nube — documentos e imágenes incluidos. Si no se puede verificar, no sale.
Los documentos que entran y los resultados que salen se guardan en espacios de almacenamiento con su propia regla: tamaño máximo por archivo, cuota total, retención con expiración automática. Nunca se guarda un archivo sin política, y cada descarga queda auditada y aislada por cliente.
Delta expone una API para descubrir los procesos publicados, obtener su formulario y disparar instancias desde cualquier sistema — un ERP, un CRM, una app propia. La misma gobernanza aplica: la credencial manda.
No te vamos a mostrar el ahorro de otros. Delta mide cada ejecución — duración, costo, volumen, quién y cuándo — así que un piloto en tu operación produce tus propios números en semanas, no testimonios ajenos.
Agendá una demo con tu propio caso: elegí una acción real de tu operación y te la mostramos corriendo con permisos, auditoría y control de costos.
Delta unifica automatizaciones, agentes de IA y lógica a medida en un portal por cliente — con marca propia, permisos, auditoría y control de costos.
Cada cliente trae sus sistemas, sus credenciales y sus scripts dispersos. Delta publica cada capacidad como una acción gobernada: con permisos, trazabilidad, control de costos y aislamiento por cliente.
Un portal por cliente, con su marca, sus usuarios y sus datos aislados a nivel de plataforma.
Tu equipo ejecuta «generar reporte» con un clic. El motor y las credenciales quedan encapsulados.
Presupuesto por cliente, enmascarado de datos sensibles y conocimiento propio (RAG).
Pasos automáticos y tareas humanas con colas y decisiones. Versionado con rollback.
Bitácora inmutable, permisos por rol y área, políticas de IP y horario.
API externa con credenciales por cliente, alcances y límites de uso.
Lo que la IA no cubre se encapsula como helpers: Python, Node.js, PHP o Bash con secretos cifrados, límites de recursos, versionado y rollback inmediato.
Delta no saca a las personas del circuito: los procesos combinan pasos automáticos con decisiones humanas, y la IA mejora con el criterio de tu equipo.
Cada cliente tiene su portal con su marca, sus usuarios, su configuración y su IA. Sumar uno nuevo arranca un tenant, no un proyecto.
Tamaño máximo, cuota total y retención con expiración automática. Nunca se guarda un archivo sin política; cada descarga queda auditada y aislada por cliente.
Delta expone una API para descubrir los procesos publicados, obtener su formulario y disparar instancias desde cualquier sistema — un ERP, un CRM, una app propia. La misma gobernanza aplica: la credencial manda.
No te vamos a mostrar el ahorro de otros. Delta mide cada ejecución — duración, costo, volumen, quién y cuándo — así que un piloto en tu operación produce tus propios números en semanas.
Agendá una demo con tu propio caso: una acción real de tu operación corriendo con permisos, auditoría y control de costos.